El me poso sobre la cama con dulzura, yo estaba completamente desnuda, él comenzó a quitarse la camisa, boton por boton fue desabrochando, me quede inmovil, viendo a detalle cada uno de sus movimientos, era como si estuviera ofreciendo ese placer tan diminuto y sencillo pero muy erotico para mi.
Lo que venía después de eso era completamente excitante. Mostró poco su pecho, su cuerpo marcado por el ejercicio.Cuando se encontraba sin la camisa, me senté en la orilla de la cama, justo frente a el,