La estancia en Italia ha resultado ser muy placentera, a pesar de todo lo acontecido, he aprovechado la oportunidad de distraer mi mente y dejar de pensar en Jacobo y no pensar en lo que me había dicho Emiliano, me concentré completamente en mi rutina de trabajo.
Al salir del trabajo, llegaba todas las tardes cansada y simplemente me disponía a dormir, no soportaba el cansancio que me generaba el estar todo el día haciendo miles de cosas pero prefería mil veces esto, a estar pensando en otras