Bryan se quedó solo en el claro, rodeado de Devoradores de Esencia y sombras vivientes. Su cuerpo transformado era imponente: pelaje negro con vetas plateadas que brillaban como estrellas moribundas, cuernos de rama antigua brotando de su cabeza y cuatro pupilas doradas que brillaban con furia ancestral.
—Venid —gruñó—. Hoy os mostraré lo que cuesta intentar tocar a mi familia.
Los Devoradores se lanzaron sobre él en una oleada negra. Bryan luchó como una tormenta. Sus garras cortaban esencia co