Salieron del baño luego de acomodar sus aspectos, mayormente Ekaterina que parecía disimular muy bien su aún latente debilidad debido al orgasmo.
Caminaban rumbo a la parte central de la pista. Entonces notaron que un grupo en particular de personas se dirigían al área norte del establecimiento, donde había una pequeña puerta negra, estaba abierta y junto a ella un guardia que se encargaba de darle unas inusuales máscaras a todos los que ingresaban. No eran muchos los que atravesaban la puerta