Capítulo 58. No eres tú
«Dime, Stella, dime, ¿qué se siente llevar dentro de tu pecho el corazón de Lionetta Marchetti?»
Lorenzo se congeló en su sitio, miró el teléfono como si fuera una serpiente que iba a saltarle encima en cualquier momento, antes de volver a colocarlo en su oído.
—¡Stella! —gritó, mas no obtuvo respuesta. Todo lo que había al otro lado de la línea era un silencio sepulcral que le erizó los vellos de la nuca.
—¿Lorenzo? —lo llamó Nico.
Lorenzo se había olvidado de que estaba en medio de una reunió