Capítulo Extra. Estoy relajado
Lorenzo movió las piernas con impaciencia, llevaba una hora sentado en la sala de espera del hospital, miraba su reloj cada cinco minutos, por lo que, la hora se le había hecho una verdadera eternidad.
—Si continuas así, estarás ingresado antes de que Stella y Valentina puedan llegar —expresó Nico, tratando de tranquilizar a su mejor amigo.
—Se están demorando y para mi gusto, demasiado —refutó él, poniéndose de pie y caminando por la sala.
Nico suspiró, ¿cómo le decía a su amigo que, eran ello