Mundo ficciónIniciar sesiónHabía transcurrido poco más de media hora desde que platicó con Vanesa, y Christopher seguía mortificándose por la idea de que Caleb y Rebecca fuesen algo más que sólo amigos. Estaba recargado sobre la barra de servicio, bebiendo cervezas, procurando mantenerse lo suficientemente sobrio como para manejar de regreso a casa. El hijo del narcotraficante no era un Don Juan de antaño ni nada parecido, para él las cuestiones del corazón eran dramas de telenovelas latinas y casi nunca sucumbía hacia







