—¡Maldita sea, nunca saldremos de aquí! —exclamo irritada mientras fallo una vez más en tratar de reparar la radio del avión.
Todo este asunto de ser "amiga" de Taylor es mucho más estresante de lo que pensé que sería. Intenté con todas mis fuerzas seguir enojada con él, pero ya no podía soportar verlo humillándose, en cualquier momento iba a explotar en carcajadas así que era mejor ceder, además ¿como decir que no a esa disculpa tan tierna?, pero tres días de su insistente amabilidad son más q