Seis meses después
—¡Esto no puede ser! Es demasiado rápido, debe ser un error —exclamo alarmada.
—Kat, el doctor ya te lo dijo. No es ningún error —confirma Stephanie.
—Pues ese doctor debe de estar equivocado, seguro bebió de más antes de venir a su consultorio y por eso confundió las pruebas.
—Señora Katherine Evans, puedo asegurarle que no he tomado ni una gota de alcohol y que no he cometido ningún error: usted está embarazada —dice el doctor que está sentado en si escritorio frente a n