—Hola ¿puedo ayudarte? —Me pregunta la mujer en bata.
—Claro, ¡podrías ayudarme explicándome quién diablos eres tú y que haces en la casa de mi novio! —respondo entrando en la casa colérica.
La mujer me mira extrañada y luego mira a Taylor quien parece haberse quedado paralizado. Yo también lo miro esperando una respuesta, una que me convenza de que no estaba poniéndome el cuerno con esta fulana.
—Bueno, yo soy Rebecca, amiga de Taylor y tú debes ser Kat, cierto. Estaba aquí de visita solame