Las leyes del amor
Las leyes del amor
Por: Gilover28
Capítulo 1

Blossom.

La nueva jefa, y una mujer extremadamente impuntual.

Sí, esa soy yo.

Blossom Vaughan, la hija adoptiva de Grayson Vaughan y Hazel Gray, y quien solía trabajar en el área de Instituciones financieras, Insolvencia y Seguros en la firma antes que a mi querido padre se le ocurriera que era la persona idónea para hacerme cargo de todo mientras él tomaba unas largas vacaciones con mamá.

Ahora me arrepiento fervientemente de aceptar dicho cargo.

Aunque si lo pienso...¿Acaso alguien me preguntó si quería aceptarlo? Bueno, la respuesta es no. Mi padre me obligó a ejercer su cargo durante su ausencia.

Debería haber llegado a esa reunión hace más de veinte minutos, pero, a mi gran padre se le ocurrió decirme que había algo más importante de lo cual necesitábamos hablar; el hombre que iba a formar parte de nuestra firma de abogados. Y vaya que eso era lo que menos me importaba en este momento, puesto que ha dejado el futuro de esta firma en mis manos después que la mayoría de nuestro personal perdiera varios casos en los últimos tres meses.

Apresuré el paso hasta llegar a la sala de juntas, y abrí la puerta de inmediato, provocando que todos los presentes voltearan a verme. Les di una sonrisa de incomodidad y me adentré en la habitación. Odio tener la atención de todos sobre mí.

—Buenos días a todos, lamento la demora...—dejé mi bolso junto con mis carpetas a un lado de la mesa—. Mi nombre es Blossom Vaughan, quien solía hacerse cargo del departamento de Instituciones financieras, Insolvencia y Seguros. Quiero comunicarles que seguiré en dicho cargo, sin embargo, que a partir del día de hoy me desempeñaré como jefa de la firma mientras el señor Grayson vuelve de sus vacaciones en cinco meses.

Probablemente se pregunten quién se atreve a tomarse unas vacaciones de cinco meses, y yo responderé que mis queridos padres, cuyas vidas han estado repletas de trabajo desde hace varios años y que ahora lo único que necesitan es un buen descanso como recompensa.

Además, mi padre me ha dicho que si llevo a cabo mi trabajo a la perfección y consigo arreglar todos los errores que se han cometido los últimos meses, dejará que sea la jefa de esta institución por un largo tiempo. No me encantará ser jefa, no obstante, es algo que en caso de lograrlo se convertirá en un nuevo logro en mi carrera.

—Entonces, supongo que eso significa que debemos consultar cualquier decisión con usted antes por darla por sentada —Landon White, el perfecto abogado que se desempeña en Arbitraje, Mercados de capital y Competencia y Regulaciones y el eterno amor platónico de mi hermana mayor, Isobel. Aunque esa es una larga historia de la que ya hablaremos más tarde.

—Efectivamente. Ustedes saben la difícil situación en la que nos encontramos como firma debido a que hemos perdido varios casos en el último tiempo y debemos buscar la manera de solucionar esa situación de la manera más correcta posible y en la menor cantidad de tiempo. De igual forma, quería notificarles que tendremos un nuevo abogado dentro de nuestro personal, al cual conoceremos en los próximos días. Y lamento mucho llegar tarde a la reunión, apenas se me notificó de la misma.

—No se preocupe señorita Blossom, nosotros solo estábamos haciendo un balance de los ingresos y pérdidas dentro de la firma en este mes de abril, y me alegra informarle que este mes nos ha ido mucho mejor que el mes anterior.

Una sonrisa apareció en mi rostro.

—Es un gusto escuchar tan buena noticia, y si ustedes ya hablaron sobre todos los temas a tratar, no les quito más su tiempo para que puedan continuar con su jornada laboral —les ordené y todo el mundo se puso de pie. La sala fue quedándose vacía, a excepción de Kasper, mi hermano mayor. —Deja de verme así, por favor...

—Ahora mismo, me gustaría que te miraras en un espejo para que puedas observar el rostro de susto que tienes —se burló de mí.

—Nuestro padre esta vez ha sobrepasado la línea al dejarme la firma ha cargo —suspiré, guardando todas las carpetas en mi bolso de marca—. Y apenas me lo notifica, porque quiere ponerme a prueba. También, vamos a tener un nuevo miembro en la institución...¿Acaso no es demasiada información para procesar en un par de minutos?

—No creo que haya sobrepasado la línea, siendo honesto y estoy de acuerdo en que te haya dejado ser la jefa mientras ellos vuelven de sus vacaciones, debido a que eres una abogada muy capaz —colocó una de sus manos sobre mis hombros—. Lo único que debes hacer es confiar en ti misma, y verás como las cosas siguen fluyendo a tu favor.

—Ahora mismo iré a almorzar con el nuevo miembro de la firma, del cual solo conozco su nombre —esbocé una mueca, aquel nombre lo conocía a la perfección. A pesar de ello, quería creer que solo se trataba de una simple coincidencia. Quería creer que no se trataba de él. —No voy a demorar mucho, por lo que te veré en la empresa después.

—Suerte con eso, Blossom...—plantó un beso en mi mejilla y me dejó a solas.

Volví a suspirar, y salí del lugar. Me dirigí hacia el ascensor y luego llegué al restaurante en el que había acordado la cita con el tal Edrik Maxwell.

Tomé asiento en una de las mesas, y al cabo de un par de minutos, un hombre de traje de cabello rubio y ojos azules me sedujo con la mirada.

El corazón se me detuvo.

Qué hombre para guapo.

Blossom, no puedes dejarte llevar por el atractivo físico de una persona cuando la última vez que lo hiciste, cometiste el peor error de toda tu vida. Aunque esa no puede ser una excusa cuando sucedió hace varios años.

Además, tengo una pareja estable como para dejarme llevar por el primer hombre guapo que veo por ahí.

Solo que mi ritmo cardíaco se aceleró cuando noté que ese hombre se dirigía hacia mí.

No, no, no, no vengas hacia mí.

Sí, está bien, estás caminando hacia mí.

¿Por qué la vida es tan dura conmigo? Al final, resultó que sí es aquel Edrik Maxwell que mi corazón conoce y que mi mente desea olvidar.

—¿Blossom Vaughan? —Interrogó con una sonrisa llena de arrogancia en su rostro.

—¿Edrik Maxwell? —Inquirí, aceptando que era más que probable que aquel fuera el hombre que iba a trabajar en la firma de mis padres. Pretendí que no lo conocía, no sabía que otra codwa podía hacer dada las circunstancias.

—Señorita Vaughan...—suspiró tomando asiento en la misma mesa—. Quiero que sepa que para mí es un placer formar parte de su firma a partir de este momento.

Parece que va a actuar como si no me conociera. De acuerdo, puedo hacer lo mismo.

—Es un placer conocerlo —sonreí—. Me han hablado muy bien de usted y del maravilloso trabajo que lleva a cabo, así que me siento ansiosa por percibir aquello por mi propia cuenta. Aun así, me parece que tú y yo nos hemos visto antes.

Diablos Blossom...¿Por qué tenías que arruinarlo diciendo eso? Todo parecía ir bien, hasta que tuve que mencionar ese encuentro en el pasado.

—En la fiesta de cumpleaños de Emmet, aquella fue la primera vez que nos vimos —me recordó y asentí—. Pero, eso fue hace varios años por lo que no creía que iba a recordarlo.

Sin duda deseas pretender que no me conoces, que apenas me has visto y que nunca existió un pasado entre nosotros.

¿Por qué parece que la vida te ha cambiado tanto? Ya no eres el Edrik Maxwell que conocí.

No eres el hombre que una vez amé.

Lo miré a los ojos, buscando probarlo de alguna manera. Necesitaba conocer si temperamento, para poder saber a quién me estaba enfrentando.

—Debería disfrutar su tiempo como jefa de la firma, usted sabe que no podrá cumplir con las expectativas y optará por dejar el puesto en menos de lo que canta un gallo —esbozó una mueca—. Es un poco triste...¿No le parece?

Bonito y estúpido.

Ya decía yo que todo esto era demasiado bueno para ser verdad.

Un hombre inteligente, atractivo y capaz.

Algo imposible de encontrar en este mundo.

Parece que está lleno de un horrible resentimiento hacia mi persona. Quizá el duelo de nuestra relación le afectó más de lo que imaginé y por eso ahora se está comportando así conmigo.

—Me encantaría que me dijera la razón por la que usted piensa que voy a abandonar el cargo de jefa en menos de lo que canta un gallo, y cómo es que se atreve a juzgarme sin siquiera conocerme —farfullé, tratando de controlarme para no enojarme más de lo debido.

Suficientes emociones por este día.

—Digamos que su caso es evidente...—volvió a burlarse mientras me miraba a los ojos—La hija del jefe de la firma, el simple hecho de que trabaje en el mismo lugar de su familia, me hace pensar que no es capaz como para conseguir otro puesto de trabajo en cualquier bufete de abogados. Si ahora tiene un trabajo como abogada es porque, gracias a su exquisita buena suerte, es la hija de dos excelentes abogados que son muy cotizados en todo Londres.

A este punto, es seguro que me estoy poniendo roja de la rabia.

—Qué le quede claro que si no he buscado trabajo en otro bufete de abogados en este país o en otro se debe a que deseaba respetar la tradición de mi familia, la misma que consiste en ser abogados y trabajar en el negocio familiar...—me mordí el labio—  Y si mi querido padre ha tenido el valor de escogerme como jefa mientras él está disfrutando de sus vacaciones, es gracias a que me ha considerado la más apta.

—Eso ya lo veremos...—vaciló. En cuanto notó mi rostro de molestia, sus hombros se relajron un poco.—Señorita Vaughan...

—¿Qué? —Le pregunté, este hombre me estaba hartando, y necesitaba que el supuesto almuerzo llegara a su fin de una vez por todas. —¿Ahora qué quiere?

Deja de fastidiarme, ya tuve suficiente.

—Señorita Vaughan, si deja que las personas hagan lo que quieran con su valor como persona, déjeme decirle que necsitaba trabajar un poco más en su autoestima —mencionó, dejándome sin palabras—. Si le he dicho todo esto se debe a que quería ver su reacción y probarla, digamos, de cierta forma. No debe permitirle a ninguna persona que desprecie su trabajo como si se tratara de un pedazo de caramelo, y debe buscar la manera de no dejarse pisotear.

No supe que decir, me había tomado por sorpresa.

¿Es decir que mencionó todo eso con un propósito? ¿Acaso él deseaba ponerme a prueba?

Lamento si ahora piensas que no he madurado en los últimos años. Solo me he escondido en mi capullo por mucho tiempo.

—Señorita Vaughan debe trabajar en la confianza que se tiene a sí misma. No dudo que sea una buena abogada que merezca al cien por ciento el cargo que tiene en la actualidad, pero, eso debe dejarlo en claro ante todo aquel que se atreva a cuestionar su trabajo.

Asentí. Esa era una buena lección que aprender.

—Y sí, será un completo placer trabajar a su lado y tenga presente que puede contar conmigo para lo que sea. Comienzo el lunes, así que aun le queden dos días para prepararse para trabajar con un hombre tan complicado como lo soy, y le deseo la mejor de las suertes.

—¿Te habían dicho que tu personalidad es muy entretenida? —Sí, me estaba agradando el ambiente.—Eres de esa clase de persona que ilumina la habitación apenas entra a ella.

—Nadie me lo ha dicho...—confesó—. Y me ha fascinado escucharlo de tu parte, jefa Vaughan.

—Llámame Blossom...

—¿Tu nombre acaso significa flor? —Pude notar que eso le provocaba curiosidad.

Blossom Vaughan es una flor elegante.

Elina Wright, alguien que no soy y un nombre que nunca me ha representado.

—Sí...—susurré—. ¿Y cuál es el significado de Edrik?

—Un hombre rico y poderoso.

—No dudo que lo seas...—bromeé.

—Quizás deberías probarme más adelante.

Mis mejillas se sonrojaron, tal vez mal pensé sus palabras.

Esto es demasiado para mí.

El tener que enfrentarme a él una vez más me está volviendo loca. Si no salgo de aquí tan pronto como me sea posible, terminaré por caer a sus pies una vez más.

Un hombre inteligente de muchas formas, al cual le gustaba poner a prueba a todo aquel que conocía.

Me puse de pie, cansada de la situación y comencé a caminar hacia la salida al igual que él, sin embargo, cuando estaba a punto de bajar las últimas dos escaleras, mi tacón se atoró en una de ellas haciéndome perder el equilibrio.

Cerré los ojos, esperando recibir un buen golpe por mi accidente, no obstante, lo único que sentí fue un par de brazos sosteniéndome con fuerza.

—Blossom, será un placer trabajar con usted —se rió de sus propias palabras—. Porque parece que usted y yo estamos destinados a tropezar en el camino del otro.

—Maxwell, cierra la boca que no te soporto.

—En realidad, pienso que cuando el destino juega a nuestro favor todo puede suceder —me guiñó el ojo—. Y yo sé que voy a divertirme mucho trabajando con usted.

—Eso si no lo despido antes que cumpla un mes —me burlé al mismo tiempo que me cruzaba de brazos. Realmente este hombre estaba sacándome de mis casillas en un par de minutos—. Ya sabe, no le conviene llevarse mal con la mujer que es la jefa de la firma.

—No te atreverías, Blossom —el descaro con el que se dirigía a mí me estaba volviendo loca—He dicho ya que cuando el destino juega a nuestro favor, todo puede suceder.

—Cuando hablas del destino...¿Intentas decirme algo más? —Cuestioné, asegurándome que me viera a los ojos al tiempo que me daba una respuesta.

—Confío en el destino, y si nos hemos encontrado una vez más en el largo camino de la vida, supongo que significa algo —se acercó un poco más a mí y me sostuvo de la cintura.

—De ser así, que signifique lo que tenga que significar —solté con fuerza—. Edrik Maxwell...

Me quedé sin palabras, no sabía que tenía que decirle, así que preferí callar.

—Te veré el lunes a primera hora...—anunció alejándose de mí y dejándome sola y en estado de shock.

¿Qué acaba de suceder?

Blossom Vaughan, más te vale trazar límites con este enigmático hombre si no quieres caer en su trampa.

Pensé que no volvería a verlo, ahora ha aparecido en mi vida una vez más. Y temo que pueda volver a poner todo mi mundo de cabeza.

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