CAPÍTULO 92
Catarina cortaba los vegetales sobre la vieja tabla de madera con movimientos mecánicos. Su mente no estaba en la receta de la pasta artesanal, sino en la inminente conversación que debía tener en la sala de estar.
—vVamos, Catarina —se susurró a sí misma, abriendo los ojos con determinación— Te enfrentaste a Martínez en un tribunal. Echaste a Rodrigo de tu vida. Has reestructurado tu carrera y tu independencia financiera. Ya no eres una niña de diez años asustada por un regaño. Ere