Brook
Miro a la terca mujer que no me dejó darle mi sangre regresar del hospital, acaricio distraído la cabeza de una de mis hijas antes de hablar lo más bajo posible para no despertarlas.
—¿Por qué tardaste tanto? — la miro — ¿Duele?
Ella suspira, mueve sus ojos hasta las niñas y después de unos minutos responde a mis preguntas.
—Tuve que esperar mi turno Brook, así que tuve que esperar — sonríe sarcástica — dijeron que no era nada grave y que si algún doctor se desocupara me atendería — mira