Brittany
Salgo de casa de Cristofer sintiéndome un poco más fuerte, el calor de mi cuerpo ha desaparecido tan fugaz como llegó y supongo que es algún efecto secundario de ese pequeño gen lobuno en mi sangre. Ayudo a mis hijas a subir al coche que Cristofer buscó por mí en el taller.
—¿Me vas a decir si algo sucede , de verdad?
Asiento, le doy un pequeño abrazo a mi nuevo amigo y me subo a mi coche. Después de unas cuantas respiraciones profundas prendo el motor del auto y me dirijo directamente