Brook
Me levanto con la cabeza aún palpitándome por este extraño y repentino ciclo de calor. Trago intentando aliviar la resequedad en mi garganta, pero ni siquiera soy capaz de aliviar eso. Mis piernas se sienten pesadas cuando bajo de la cama, el bote de pastillas sobre la mesa de noche está ahora casi vacío y siento que mi cabeza va a estallar cuando el toque en la puerta de la habitación llega hasta ellos.
Mis dientes tampoco se han retraído, al igual que las garras que siguen extendidas e