Capitulo 33.
Para cuando quise darme cuenta estaba recostada en el piso y Cahya estaba besando mi hombro y moviéndose lentamente hasta mi cuello haciéndome cosquillas con la punta de su nariz mientras que sus caderas se retorcían en círculos contra mi entrepierna mostrándome lo duro que estaba.
-Cahya...-gemí débilmente olvidándome por completo que Pria y Killian estaban cerca nuestro-
Sonrió contra mi cuello llevando sus manos hacia mi remera para despues destrozarla con sus garras mientras la arrancaba