Capitulo 32.

Y si existían, seguían en el mismo lugar envueltas en papel transparente y sin abrir. Una vez que las tome volví a la mesa y me senté en la punta bajo la mirada ansiosa de todos por saber que pasaba. Y no los culpaba yo misma aun seguía tratando de saber que carajos estaba pasando.

-Anoche despues de que nos acostáramos junto a los niños, ¿Nosotras nos levantamos?- pregunte en general-

-No, yo tuve algo de insomnio así que me quede despierta toda la noche y no se levanto nadie- aseguro mi her
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP