Mi nuevo puesto en la empresa.
Era el primer día que entraba a trabajar a la empresa y estaba muy nerviosa. Sabía que mi madre jamás estaría de acuerdo, sin embargo, no me importaba. La tensión me recorría desde la punta de los pies hasta la cabeza mientras subía las escaleras hacia la sala de juntas. Me repetía a mí misma que debía mantener la calma, aunque el murmullo de los empleados y las miradas curiosas aumentaban mi ansiedad.
Sentí un nudo en la garganta mientras me preparaba para hablar. Damon estaba sentado al otr