Luz Marina
Estaba muy feliz porque pronto sería mi cumpleaños. Era sábado y nos encontrábamos en la mansión de mis padres. Las niñas corrían felices por los amplios jardines, sus risas llenando el aire con una alegría contagiosa. Me sentía en paz, viendo cómo disfrutaban de la libertad y la seguridad de nuestro hogar familiar.
Estaba al lado de mi padre, quien observaba a las gemelas con una sonrisa cálida.
— Crecen muy rápido ¿verdad?—comentó papá, su voz llena de nostalgia.— No me a