Mundo ficciónIniciar sesiónCuando desperté, era tarde, y él ya no se encontraba a mi lado, me encontraba envuelta en sábanas, con mis manos aferradas a la almohada, como si una parte de mí hubiese creído que era él al que me agarraba.
Me senté sobre la cama y miré hacia la mesilla de noche, hacia el reloj que en esta se veía, observando que eran más de las doce de la noche.
Mi estómago rugía de hambre, así que no podía hacer otra cosa que deambular por los pasillos en direc







