Mundo ficciónIniciar sesión— ¡A que te gano en llegar a la playa! —me dijo.
Estaba retándome. Su mirada me gustó, tenía un toque de picardía y juego.
—No lo creo.
Y entonces corrí hacia la puerta, la abrí rápidamente y salí de nuestra habitación. Él venía atrá







