Mundo ficciónIniciar sesión— ¡Lamento que tenga que ser así!
— ¿Así como?
—Que tú tengas que estar para los hombres del público.
Marlon me había dejado seguir sobré él. Su miembro encajaba a la perfección con mi alma y sus manos acariciaban la curva de mi culo. Habían pasado algunos segundos desde el orgasmo.
— ¡No quiero!
—No







