Mundo ficciónIniciar sesión— ¡Karol! —su voz me hizo recordar aquellos momentos del pasado.
— ¡Román! —no pude evitar demostrar mi alegría.
Nos abrazamos. Sus brazos. Mis brazos. Nos fundimos de una forma tan agradable y repentina. ¿Cómo era posible que el estuviera aquí?
— ¿Cómo me encontraste? Digo, es que fue más rápido de lo que pensé.
Él vestía su playera negra, pantalones de mezclilla oscura desgastada y su tatuaje en







