Vito soltó una risita grave, divertido ante la osadía de Dina.
—Siempre tan apasionada, ¿No es así? Me recuerdas a ese muchacho que te acompañaba en la boda de campo —la observó con atención, simulando hacer memoria de aquel recuerdo— un joven muy gallardo, por cierto, y tan protector contigo...
Dina se tensó al instante, sintiendo cómo se le erizaba la piel. ¿Acaso aquel hombre sabía algo sobre Darius? ¿Pretendía amenazarlo para doblegarla? Un escalofrío la recorrió de pies a cabeza ante esa p