La boda de Vanessa y Donatello estaba a pocos días. Donatello quería una ceremonia grandiosa, llena de lujo, con medios de comunicación y cientos de invitados. Quería que todos hablaran de su boda, que su nombre resonara en los círculos de poder.
Vanessa, en cambio, sólo quería algo sencillo, un trámite civil que no la atara aún más a una decisión que la atormentaba. Pero Donatello fue inflexible, insistió en una boda religiosa, con una iglesia adornada y un vestido que deslumbrara. Vanessa se