Es de esta manera, como al saber que ya se encontraban finalmente solos, Carolina se sienta junto a Guillermo, colocándose un perfume de aroma dulce en el cuerpo, con el fin de que así, pudiera tener un olor más deseable y atrayente para él.
El pobre de Guillermo quien se encontraba desvariando, pregunta con confusión:
- ¿Qué es lo qué pasa? ¿Por qué estoy en esta cama?
- Tranquilo dulce amor, descansa y cierra los ojos un poco, que simplemente tendrás que dejarte llevar corazó