Es así lo que sucede en aquella tarde llena de fotografías, felicitaciones y cariño, donde al entrar al bello local, lo primero que se observa es un gran espacio vacío en la entrada, donde se apreciaba el hermoso suelo de mármol claro, acompañado de altos techos de más de tres metros, candelabros en dorado, pequeñas áreas de espera de sillones en color negro y rojo, acompañados de mesitas de noche también en mármol, mucha ropa ubicada en Racks dorados, maniquíes blancos vestidos con los trajes