Capítulo 7.
Las cosas se habían calmado ya un poco, yo continué mi tratamiento a escondidas, los vi llorar a escondidas de todos, hasta Samuel quien le tenía mucho cariño. Todos volvían a tener esperanzas en una desconocida mientras que yo intentaba ocultar los pinchazos que se volvían evidentes por la cantidad y frecuencia.
Estaban tan tristes como yo lo estaba, no quería ni pensar en las peores posibilidades que podían pasar, no se si estaba lista de plantearme todas las cartas sobre la mesa: Le tení