Gabriela
Después de la preocupante reunión con nuestros padres, me vi en la obligación de confesar la verdad, por eso, después de los nuevos parámetros de seguridad, les dije del nuevo apartamento pre negociado. Eso no les gustó mucho, más no lo prohibieron. De todas maneras, ya estaba decidido. Si deseaban poner a un pelotón alrededor para cuidarme, bienvenido será.
Mis padres cruzaron la mirada, pidieron hablarme en privado. Y por eso me encontraba en el despacho del señor Maldonado. Por chat