María Paula
Gabriela tenía razón con lo de ayudar a Rubí y, como aún no habíamos salido del parqueadero, podía hacer la jugada. Ya era hora de que vuela a ser feliz. Él se ponía el cinturón de seguridad, de rapidez le mandé un mensaje a Alexey.
«Espérame, me voy contigo».
—Emmanuel, me voy con Alexey, debo aclarar un tema importante con él.
—¿Qué?, ¡pero Mapa!
—Por favor, cerciórate primero de que Luis David llegue por ella. —señalé en dirección de mi amiga.
Era extraño. Luis era el mayor, pero