Egan
Quedé de pasar por Euma a las tres de la tarde para invitarla al cine. Deseaba hablar con ella y abordar el tema principal del viaje. Mis amigos dijeron que era importante ponerla al tanto. Sam no quería que por ignorancia de ellas pasaba algo peor, además las carreras clandestinas o piques eran más riesgosas.
Bajé del carro, caminé por el precioso jardín de la tía Patricia, toqué la puerta. Abrió Dilia, y el hogar de cada uno de nuestros padres se sentía diferente al resto de los que cono