Angélica
Acababa de bañarme, llegué de la universidad hecha un desastre. Era la semana de parciales y no iba a trabajar en la empresa de mis papás. La ventaja de que ellos sean tus jefes, por ahora primaba mis notas. Estos días, después del susto vivido el domingo en la madrugada, todo parecía normal.
No tenía idea cómo la libramos en dicha ocasión. Regina creyó en nuestras palabras, no cuestionó la sarta de mentiras dichas hace tres días. El carro del tío Carlos fue retirado en la tarde de ese