María Paula
Cálmate, María Paula, cálmate. Pero… «¡creo que lo lograste!» No me gustó la sensación de vacío cuando salió dentro de mí. ¡Miércoles, me duele todo! Euma sí fue enfática al decir que dolía, pero Alexey no me dio tregua.
—No te muevas, déjame y te limpio.
Se quitó el condón e ingresó al baño, salió con una toalla, al parecer la había humedecido y así fue, estaba tibia. Donde no hubiera tenido consideración, le hubiera dado un puño. Volvió al baño, sacó otra camiseta, la de ahora era