Mientras Dilan refunfuñaba molesto por lo ocurrido, Casandra estaba que mataba y comía del muerto, no podía creer lo que el idiota de su hijo acababa de hacer, con todo lo que le había costado a ella ponerlo en ese sitio, él hacía estas estupideces, primero casándose con esa insignificante mujer y ahora dejando todo en manos de su hermano mayor.
_ ¡Ícaro! _ ingresó la furiosa mujer gritando como loca a la oficina de su hijo _ ¿Cómo te atreves? _ dijo luego acercándose a él y propinándole de man