Luego se acercaron Charles y Diana, los padres de Isla. Él le dio un beso en la mejilla.
—Fuerza y gracia. Tienes las dos.
Diana la abrazó con cariño y le entregó otra caja con una delicada pulsera de zafiros.
—Que la disfrutes, querida. Ya eres parte de la familia.
Mercy aceptó el regalo, abrumada pero conmovida.
—No sé qué decir…
—Solo prométeme que vendrás a visitarnos —respondió Diana con un guiño.
Luego llegaron los niños, repartiendo abrazos a todo el mundo. Los gemelos de Elara, Tray y Tr