Los autos entraron despacio en la residencia de Gabriel e Isla, mientras los familiares llegaban uno tras otro. Los elegantes vehículos negros se veían sofisticados contra la amplia entrada. Parecía un día tranquilo, y sin embargo cada uno cargaba emociones distintas.
Landon y Mia bajaron primero. Caminaron uno al lado del otro, con los dedos entrelazados. Contemplaron la mansión con sonrisas tenues y avanzaron juntos hacia la entrada principal.
John y Gladys bajaron del último auto. John ayudó