El castillo, ahora refugio temporal del grupo, se llenaba lentamente con los ecos de risas, bromas y las voces de sus miembros. Tara, Rhidian, Bella, Emma, Kael, y los otros aliados que se habían sumado a su causa, todos se encontraban en el patio entrenando y compartiendo momentos que parecían ser un respiro necesario tras tanto conflicto. Entre ellos, no faltaban los guerreros que habían jurado proteger a Tara y aquellos con habilidades únicas que habían estado luchando a su lado desde su enc