Eran las diez de la mañana y Amaranta seguía en el quinto sueño, era domingo y Sun-Hee ya había arreglado todo para el pic-nic que tendrían con los niños.
— Ya mis amores, voy a llamar a mamá para que no se nos haga tarde.
Xavier subió, tocó la puerta y Amaranta se removió en su cama.
— AmiCris, ya tus retoños están listos esperando te, solo faltas tú.
— Ya voy, enseguida estoy lista. "Dios, me quedé dormida y no sentí en qué hora amaneció completamente.
Amaranta se arregló lo más rápido que