Regresaron a casa, llevaron a los pequeños ya dormidos, los metió al baño, los despertó, baño y acostó a dormir nuevamente, los miró dormir por largo rato, y nuevamente un mensaje llegó.
"Espero por ti, estoy deseoso de probar nuevamente ese dulce néctar que destila de ese manantial, de subir por ese monte, y recoger todo ese valle hasta llegar a esas dos cúspides y mientras me deleito en ellas escucharte gemir del placer. Te estoy esperando, no tardes mi mujer misteriosa "
Amaranta cerró los