La madrugada llegó, Salvatore salió de la habitación y fue a la de huésped para ducharse y salir de la villa, y realizar lo que hacía siempre, inspeccionar la producción.
Amaranta despertó se duchó y cambió, bajó a desayunar tenía que ir al hospital a realizarse los exámenes que le envió el médico.
— Buenos días a todos, y disculpen por bajar tarde.
— Tranquila querida, es tu casa y puedes hacer lo que desees. — Expresó una sonríe te Danielle.
Amaranta se sintió avergonzada, pues Salvatore le d