Salvatore luego de pasar el tiempo con todos fue a su departamento, cogió el celular y llamo a su incondicional Jisso.
— ¿Que viaje a Islandia? ¿Acaso te volviste loco?
—No pero quiero que vengas, quiero montar una empresa aquí, y necesito de tu ayuda.
— Está bien, estaré ahí en una semana, tengo que dejar todo en orden aquí.
— Te espero entonces.
Una semana pasó entre entre compartir con sus pequeños, y ya estaba en el aeropuerto esperando por su amiga Jisso,
Ella caminó por los pasillos y al