CAPÍTULO 39
El desenlace II
La tormenta llegó sin previo aviso.
Nubes oscuras devoraron el cielo de la ciudad mientras una lluvia intensa caía sin descanso sobre las carreteras, los tejados y las ventanas del hospital. Los truenos resonaban a la distancia, lo suficientemente violentos como para estremecer el ambiente mismo, como si toda la ciudad pudiera sentir que una tragedia se acercaba.
Dentro del área de emergencias del St. Mary’s Hospital, los doctores corrían por los brillantes pa