CAPÍTULO 11
Primer día
La mañana siguiente llegó en silencio. Ana despertó con el suave resplandor de la luz del sol que se filtraba por las cortinas, calentando los bordes de su habitación. Por un momento, no se movió. Sus ojos permanecieron fijos en el techo mientras los acontecimientos del día anterior volvían lentamente a su mente.
Iba a retomar su primer día de trabajo, y ese pensamiento se asentó con peso en su pecho. Un suspiro profundo escapó de sus labios mientras giraba ligeramente la