CAPÍTULO 20
Una visita.
Ivy no fue a casa inmediatamente. El aire nocturno se sentía diferente cuando salió del edificio: fresco, agudo, casi reconfortante. Por un momento, simplemente se quedó allí, con el abrigo colgando suelto sobre sus hombros, la mirada desenfocada mientras los faros de los autos cruzaban la calle.
Las palabras de Rowax seguían resonando.
“No hay forma de controlar hasta dónde llega.”
Una leve sonrisa, casi irónica, rozó sus labios.
Él pensaba que ese era el peligro… no te