CAPÍTULO 24
Lo siento.
El trayecto de regreso a casa desde el hospital fue silencioso. Bianca se sentó con cuidado en el asiento del pasajero, su cuerpo aún débil por el agotamiento y la tensión emocional de los últimos días. La advertencia del médico resonaba una y otra vez en la cabeza de Damon: necesita descanso, no estrés. Por una vez, tenía la intención de escucharla.
Damon mantenía una mano en el volante mientras la otra se tensaba ocasionalmente alrededor de él cada vez que miraba a Bi