CAPÍTULO 16
Dolores
En el momento en que el coche de Damon entró en el estacionamiento del lujoso centro comercial, atrajo suficiente atención como para que las personas notaran el vehículo negro pulido y la autoridad silenciosa que lo acompañaba.
Él salió primero, ajustándose ligeramente los gemelos, con la expresión serena de siempre.
A unos pasos detrás de él, James lo siguió.
James no era solo un guardaespaldas; llevaba tanto tiempo con Damon que entendía sus silencios, sus estados de ánimo