Capítulo 48
La vida siempre era como una gran ruleta de la fortuna, a veces podías caer en un bache malo, sin embargo, en ocasiones la suerte podría estar a tu favor y beneficiarte en todo. En ese caso a mí me sucedió, luego de tantos malos años girando sin parar, no teniendo un rumbo específico, llegué al momento preciso en la pausa de felicidad. Jamás pensé ser tan feliz en los pocos años de vida que tenía.
Observé a Berenice, sentía paz porque ella estaba sana y salva en casa conmigo, despué