Un silencio abarcó el lugar, Vincent tomo mi mano y le dio un leve beso en el dorso de mi mano, en lo que se escuchó un sinfín de aplausos y sin más la música se escuchó en todo el lugar, y yo podría jurar que la felicidad recorría por todo el lugar, esto era digno de alagar, él acababa prácticamente de amenazarlos, de hacer una promesa muy ´peligrosa, la verdad es que yo estaba tan impresionada, tan sorprendida, que solo deje que este me guiara de nuevo hacia la mesa en la que se supone que no