Sentí como sus manos me envolvían mi cintura y de nuevo colocaba aquella chaqueta sobre mis hombros, en lo que sus ojos azules me observaban de manera fija y su sonrisa aprecia de nuevo, él era mi Vincent, mi esposo celoso que sin duda alguna, no podría evitar refutar sobre el hecho de yo tener la leve idea de encontrar otro hombre, siempre había sido un hombre celoso, lo había notado antes, pero en cuanto abrí mis ojos era tan obvio que incluso me sentía como una tonta, por esa razón sonreí un