La fiesta en los jardines de la Villa Bellini seguía vibrando con la risa de Emilio y Memo, quienes junto a Sofía y Wei, disfrutaban de la hospitalidad italiana de los amigos de Alessandro. Sin embargo, para los protagonistas de la noche, el mundo ya empezaba a sobrar.
Luca acababa de regresar del ala de las habitaciones tras arropar a Mateo y Luciana, quienes se habían quedado dormidos con una sonrisa, llamándolo "papá" por primera vez antes de cerrar los ojos. Al acercarse a Amelia